Estopa
Menuda perla nos dejan estos poetas del siglo XXI, y en que momento más oportuno. Cuando las cosas no estan hiendo del todo bien, y encima no puedes hacer nada, notas como la impotencia fluye por tu cuerpo, como una oleada del "porqué" al más puro estilo Mourinho trepa por tu garganta para derrocharse en forma de ira y consumirte poco a poco pero sin llegar nunca al final. Mientras, restas quieto, expectante ante ti mismo, sin hacer nada, como un espectro sin sangre, ni movilidad, ni capacidad de reacción; exhausto ante el derrumbo accidental e involuntario en que has participado. ¿Y si por una vez hiciéramos lo que no está bien para ver que pasa? ¿Y si cerráramos el puño como Holden Caulfield, para cargarnos algo, por ejemplo, las ventanas de un coche? Pues no lo sabemos. ¿Por qué? Porque ya es demasiado tarde, tu insufrible indiferencia te la ha vuelto a jugar. Esta vez será distinto; no voy a quedarme de brazos cruzados.