domingo, 29 de enero de 2012

Frase

A lo mejor valdría la pena cerrar el puño para romper el cristal.
Estopa
Menuda perla nos dejan estos poetas del siglo XXI, y en que momento más oportuno. Cuando las cosas no estan hiendo del todo bien, y encima no puedes hacer nada, notas como la impotencia fluye por tu cuerpo, como una oleada del "porqué" al más puro estilo Mourinho trepa por tu garganta para derrocharse en forma de ira y consumirte poco a poco pero sin llegar nunca al final. Mientras, restas quieto, expectante ante ti mismo, sin hacer nada, como un espectro sin sangre, ni movilidad, ni capacidad de reacción; exhausto ante el derrumbo accidental e involuntario en que has participado. ¿Y si por una vez hiciéramos lo que no está bien para ver que pasa? ¿Y si cerráramos el puño como Holden Caulfield, para cargarnos algo, por ejemplo, las ventanas de un coche? Pues no lo sabemos. ¿Por qué? Porque ya es demasiado tarde, tu insufrible indiferencia te la ha vuelto a jugar. Esta vez será distinto; no voy a quedarme de brazos cruzados.

miércoles, 25 de enero de 2012

Mala ostia con las lesiones

JODEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEERR!!! joder joder joder joder joder joder joder joder y más jodeeeeer!! Este es mi pensamiento en cuanto me lesiono. Pero no es lo peor, lo peor de cuando me lesiono es mi mala ostia, y es que el no poder hacer deporte es superior a mi paciencia. Hace poco leí que esto se debe a que mi cuerpo esta acostumbrado a unas hormonas que se generan durante y después de la práctica del deporte, así que se trata de una especie de síndrome de abstinencia. Pero lo más agonizante es el momento en el que estoy ahora, cuando sabes que te has hecho daño, pero no conoces el alcance de la lesión. JODER ME CAGO EN LA P*** Y TODO LO QUE SE MENEA!!!!!

sábado, 21 de enero de 2012

Coches

Hoy os voy a hablar de la mayor invención que nunca ha hecho la ingeniería británica, y me refiero al radar ni la máquina de vapor ni nada de eso, no. Estoy hablando, ni más ni menos, del Ariel Atom. Dicen que está a medio camino entre los coches y las motos, pero yo lo veo más cómo una nave espacial. Los números son espeluznantes en la versión estándar, pues ya no hablemos de la versión sobrealimentada. Se trata de una máquina surgida de un garaje y con la que no puedes ir a la compra ni llevar los niños al cole; solo puedes conducirla, para qué quieres más? Algo que llega a los 100 km/h en menos de 3 segundos sólo puede ser obra del diablo; pues pactemos con él porque solo viendo en los diferentes vídeos como se les deforma la cara a los conductores ya te asalta esa infantil idea de "yo quiero eso".
En fin, es una maravilla, y como dato os voy a decir que tiene la relación potencia/peso más alta del planeta.