miércoles, 27 de enero de 2016

Poema

Martificado

Veo como llegas desde lejos
andando elegante
siendo la envidia de los espejos.

"Hola, buenos días"
más un beso
siento alegría.

Fijamente te miro
me engancho a tu visión de mi visión
me encadeno a tus pupilas
tu mirada, constantemente profunda.

Para dedicarte un poema
solo hay que escuchar entre tus párpados
la poesía que susurra tu mirada
rendirse a las órdenes de tu sonrisa
que chilla como una flor.

Volviendo a tus ojos
azuladamente grises
grisáciamente azules
con la fuerza del mar
la delicadeza del agua
la inmensidad del cielo
la presencia del viento
y la belleza de las estrellas.

De un abrazo quiero
atarme a tu espalda
encadenarme a tu tacto
porque al dejarme pasear por tu piel
siento que ando entre nubes
cálidos vapores de tu cuerpo
que me hipnotizan
me alivian
me relajan
me agradan.

Y cuando me diriges una sonrisa
gracias, se elimina toda prisa
se detiene el tiempo
capturo el momento
y escribo:
Te quiero

viernes, 21 de marzo de 2014

Tropiezo

Era una soleada tarde de finales de febrero, y salía de entrenar a mi equipo de niños (como podían a la vez sacarme tanto de quicio y llenarme tanto aquellos energúmenos). Desaté la bici despidiéndome afablemente de los últimos padres y puse rumbo al pabellón para asistir a otro entreno, esta vez como jugador. De momento todo pura rutina, metro tras metro, pedal tras pedal. Iba por el camino habitual, algo distraído cuando, de repente, una moto que me adelantaba en algunos metros giró para cruzar el carril bici. Me la encontré justo encima y mis dedos apretaron los frenos como si no hubiera un mañana. La primera rueda en quedarse clavada fue la trasera, arrastrándose varios centímetros por el asfalto generando un estridente chirrido. La rueda delantera se trabó apenas unas milésimas después, catapultándome por el aire, en un escaso segundo y poco más,  dónde el mundo se paró. No veía nada, a la vez que veía toda mi vida pasar de golpe. El aterrizaje fue forzado e inevitable, raspando la palma de cada una de mis manos contra el duro alquitrán solidificado de la carretera e impactando secamente la barbilla contra el planeta, haciendo que todo se sacudiera. No dolía pero si sangraba. No asustaba pero si merecía hacer un cambio e ir con más cautela a partir de entonces.

domingo, 10 de marzo de 2013

Poema

Versos

Tu sonrisa congela el tiempo
tu fragancia ilumina tu aspecto
tu belleza me arrolla como el viento
tu silueta es el modelo perfecto
de la mujer a la que quiero.

Un abrazo derrite los segundos
un beso distrae los minutos
cada día sueño que con tu piel me fundo,
si no lo hago caigo en un pozo oscuro
por insensato que sea, a amarte me aventuro.

Vale la pena, es una grata sensación
dejar que en el camino te guíe el corazón
hacer caso a tus impulsos de actuación
para que ante tu deseada aparición
rendirme a la inevitable perdida de razón.

Porque quiero estar contigo
No sé porque, es algo instintivo
Un sentimiento totalmente altivo
Eres mi complemento definitivo
A la perfección eres lo más parecido

Y por eso tanto te amo
Y al cielo clamo
Poder mantener siempre este canto.